uso
Práctica real que los hablantes hacen de la lengua. Concepto contrapuesto a norma. Empleo de estructuras, palabras o pronunciaciones que no necesariamente siguen la norma lingüística establecida por instituciones, pero que desde el punto de vista comunicativo son funcionalmente equivalentes e incluso más adecuadas en su respectivo contexto sociocultural, dialectal, etc. Tanto el uso como la norma son conceptos sociales que están, por lo tanto, sujetos a la valoración. Se imponen entre la comunidad hablante, bien por el prestigio que adquieren lingüística o extralingüísticamente, bien por su acomodación o aceptación como modos comunicativos en diferentes ámbitos o dominios.
Con respecto al castellano, la dicotomía entre norma y uso se originó en el Renacimiento, especialmente en los s. XV y XVI. Se explicita por primera vez en las obras de Antonio de Nebrija (Gramática de la lengua castellana, 1492) y Juan de Valdés (Diálogo de la lengua de Juan de Valdés, 1535). Nebrija opina que la lengua necesita normas estables (“preceptos y reglas del / [estar] debaxo de arte”), mientras que el uso tiene un papel secundario. La postura de Valdés en cuanto a la relación entre uso y norma es, en comparación, más flexible y moderna: el uso sería el criterio principal, puesto que la norma surgiría de este y debería estar basada en el uso, es decir, el “hablar bien y naturalmente”, de los hablantes cultos. Las discrepancias entre uso y norma se fundamentan sin duda en el hecho de que el uso es un concepto dinámico, de carácter variable y cambiante, mientras que la norma oficial, orientada al uso culto, se muestra más estable. Evidentemente, ciertas realizaciones en el ámbito del uso pueden convertirse en o ser declaradas como norma en un momento determinado, como demuestra no solo el ejemplo del castellano: en este caso fue la Real Academia que estableció como norma los modelos de la escritura o del habla considerados cultos.
Las divergencias manifestadas por Nebrija y Valdés en el discurso sobre norma vs. uso continúan hasta la actualidad. Desde el s. XIX, se reflejan en los medios a través de columnas sobre la lengua y libros de estilo, que se consideran como modelos tanto de norma de referencia como de uso. De hecho, algunos de los libros de estilo fueron confeccionados en colaboración con miembros de la RAE. Mientras unos manifiestan una posición más purista que la propia norma académica, otros actúan como mediadores entre norma académica y uso (Helfrich 1999; 2014). La misma ambivalencia se manifiesta en las columnas sobre la lengua (Marimón Llorca 2019). Por lo demás, se constata un distanciamiento entre la norma oficial académica y el uso real (o más bien los usos), por ejemplo, en los nuevos medios digitales, que está ganando cada vez más importancia. Por su alcance global, estas prácticas influyen en las nuevas actitudes y expectativas normativas de la comunidad de hablantes.
Referencias
Helfrich, U. (1999). Norma y uso en la prensa de prestigio: En torno a algunos ‘galicismos’ morfosintácticos. En J. Garrido Medina (Ed.), La lengua y los medios de comunicación (Vol. 1, pp. 207–223). Universidad Complutense.
Helfrich, U. (2014). Norm vs. uso: Zur graphischen Adaptation von Anglizismen im Spanischen [Norma vs. uso: Sobre la adaptación de anglicismos en español]. En S. Thiele y G. Veldre-Gerner (Eds.), Sprachen und Normen im Wandel (pp. 77–101). Ibidem-Verlag.
Marimón Llorca, C. (2019). Las columnas sobre la lengua entre la norma lingüística y el uso real. En D. Poch Olivé (Ed.), El español en Cataluña y los medios de comunicación orales y escritos (pp. 15–36). Iberoamericana/Vervuert.

