desdoblamiento de género
Procedimiento lingüístico que consiste en mencionar explícitamente las formas masculina y femenina de una misma denominación para referirse a personas de ambos sexos, con el propósito de hacer visible la referencia a mujeres y hombres en el discurso. El desdoblamiento de género se basa en los recursos morfológicos del sistema de género del español, que permite la existencia de pares léxicos masculino/femenino (alumnos / alumnas, ciudadanos / ciudadanas). Aunque la duplicación de formas ha existido tradicionalmente en contextos retóricos o jurídicos, su empleo sistemático como estrategia lingüística se difundió especialmente desde finales del siglo XX. Suele emplearse en discursos institucionales, políticos y administrativos, en los que se alterna a menudo con otras estrategias, como el uso de sustantivos colectivos (el alumnado), términos genéricos (la ciudadanía) y, hoy en día, innovaciones morfológicas (-e). El término comenzó a consolidarse en el ámbito de los estudios sobre lenguaje y género, así como en documentos institucionales y guías de lenguaje no sexista promovidas por organismos públicos y organizaciones internacionales. Estas guías proponían el desdoblamiento como una forma de evitar la interpretación masculina predominante asociada al masculino genérico.
Desde comienzos del siglo XXI el concepto se ha integrado en los debates sobre lenguaje inclusivo y ha sido objeto de reflexión tanto en la lingüística académica como en la normativa institucional. Las gramáticas contemporáneas del español lo describen como un recurso estilístico posible, aunque señalan que su uso sistemático puede generar textos redundantes o poco económicos desde el punto de vista expresivo.
El término es relevante para el análisis del discurso público sobre la lengua, ya que el desdoblamiento de género constituye una de las estrategias más visibles y criticadas en las discusiones sobre lenguaje inclusivo, representación lingüística del género y políticas de comunicación institucional. Por ejemplo, en este debate se defiende que la mención explícita de las formas masculina y femenina contribuye a evitar interpretaciones masculinas predominantes y a visibilizar a la mujer en el discurso; sin embargo, también se argumenta que su uso reiterado puede resultar redundante o afectar a la fluidez textual. Este recurso se ha difundido en ámbitos políticos, educativos y mediáticos, convirtiéndose en un símbolo de posiciones ideológicas divergentes sobre el lenguaje inclusivo. En los medios, el desdoblamiento suele aparecer asociado a debates más amplios sobre norma lingüística, igualdad de género y políticas de lenguaje.
Referencias
Bosque, I. (2012). Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer. Real Academia Española.
Lledó, E. (2006). Lenguaje, género y sexismo. Instituto de la Mujer.
Pano Alaman, A. (2022). De locuciones cansinas a acciones propagandísticas: argumentos contra el lenguaje inclusivo en el columnismo lingüístico español (1980-2020). Círculo de Lingüística Aplicada a la Comunicación, 89, 29-42.
RAE y ASALE (2009). Nueva gramática de la lengua española. Espasa.

