Diccionario de la lengua española (DLE)

El Diccionario de la Lengua española (DEL) es una obra lexicográfica académica que registra, define y documenta el léxico del español general y sus variedades, ofreciendo información normativa, etimológica, gramatical y de uso con el fin de describir y orientar el empleo público y culto de la lengua. Su origen se remonta al Diccionario de Autoridades (1726-1739), primera obra lexicográfica de la Real Academia Española, fundada en 1713. Desde la edición decimoquinta, publicada en 1925, el diccionario adopto su denominación actual, y desde la vigésimo segunda edición, publicada en 2001  refleja una concepción panhispánica del idioma; de hecho, desde 2014 (vigésimo tercera edición), es fruto del trabajo conjunto de la Asociación de Academias de la Lengua Española, integrada por las veintitrés academias del ámbito hispanohablante, cuyo contenido se actualiza de manera continua en formato digital. De este modo, su uso se ha generalizado en contextos académicos, periodísticos y digitales lo que confirma su relevancia. En sus artículos lexicográficos se integran, además de definiciones y acepciones, diversos tipos de información lingüística, como, por ejemplo, marcas diatópicas (americanismos, regionalismos), marcas de uso (coloquial, vulgar, despectivo, etc.), información etimológica sistemática, y la incorporación progresiva de tecnicismos y neologismos, ya que presenta una actualización digital continua, lo cual constituye una ventaja significativa, al superar las limitaciones propias del modelo tradicional de ediciones cerradas. En relación con nuestro proyecto sobre discurso público y lengua, el DLE tiene cuatro funciones fundamentales: es una autoridad de referencia; es un instrumento de estandarización; es un espacio de negociación ideológica; y, por último, es un objeto metalingüístico, cuyas actualizaciones generan controversias y cobertura mediática. El lugar del DEL, en relación con el discurso público sobre la lengua, es el de ocupar una posición simbólica de autoridad lingüística, ya que se invoca como criterio de corrección, por lo que, en ocasiones se interpreta erróneamente como un supuesto legislador absoluto del idioma, hasta el punto de que se convierte en un foco constante de polémicas ideológicas, por ejemplo, las recientes sobre el género gramatical, y las persistentes en el tiempo sobre cambios semánticos y la inclusión de nuevas acepciones, entre otros. Sin embargo, lo cierto es que puede actuar como mediador entre el uso real y la norma codificada, de modo que se configura como una obra que participa activamente en la construcción social de la norma lingüística.

Referencias

Azorín Fernández, D. (2002). Los diccionarios del español desde su perspectiva histórica. Publicaciones Universidad de Alicante.

Lara, L. F. (1997). Teoría del diccionario monolingüe. El Colegio de México.

RAE (2018). Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica.

Seco, Manuel (1995). Estudios de lexicografía española. Espasa Calpe.