purismo
El purismo es una ideología y práctica lingüística orientada a la defensa de la lengua como entidad homogénea y “pura”, mediante el rechazo de préstamos y neologismos considerados foráneos o innecesarios y la preferencia por formas percibidas como autóctonas, tradicionales o correctas. Se trata de una modalidad de prescriptivismo que organiza la valoración lingüística a partir de oposiciones como propio/ajeno, castizo/extranjero o correcto/incorrecto, y que se manifiesta en intervenciones metalingüísticas destinadas a orientar el uso, censurar determinadas formas o proponer alternativas léxicas.
El purismo en el español hunde sus raíces en la edad moderna y se articula con la labor de normalización lingüística iniciada en los siglos XVI y XVII. Autores como Juan de Valdés (Diálogo de la lengua, 1535) ya expresaban reservas frente a la mezcla de voces extranjeras, especialmente italianismos, aunque su postura era más descriptiva que normativa. El punto de institucionalización llega con la fundación de la Real Academia Española (1713), cuyo lema “Limpia, fija y da esplendor” refleja una clara voluntad purista. En el Diccionario de autoridades (1726–1739) y la Gramática (1771), la Academia se opuso de manera explícita al uso de galicismos y otros extranjerismos, calificándolos de “abusivos” o “innecesarios”.
En el siglo XIX, el purismo se reforzó en la prensa y la crítica literaria: escritores y académicos denunciaban la “invasión” de galicismos. Por ejemplo, el académico José Gómez Hermosilla en su Arte de hablar (1826) defendía la preservación del castellano contra préstamos innecesarios. También se documenta en debates de la época sobre el “lenguaje castizo” frente a las modas extranjerizantes. En el siglo XX, la RAE y gramáticos como Rafael Lapesa siguieron manteniendo posiciones de cautela respecto a extranjerismos, aunque integradas progresivamente en una concepción histórica del cambio lingüístico (Historia de la lengua española, 1942).
En la actualidad el purismo sigue siendo un componente central del discurso público sobre el español, especialmente en debates sobre extranjerismos, neología y corrección lingüística. Las columnas sobre la lengua, los medios de comunicación y los espacios digitales reproducen con frecuencia argumentos puristas al discutir la conveniencia de incorporar anglicismos como parking, marketing o influencer, frente a alternativas consideradas propias (estacionamiento, mercadotecnia, persona influyente). Como muestran los estudios sobre discurso metalingüístico contemporáneo, estas intervenciones no solo evalúan palabras concretas, sino que también expresan imaginarios sobre la identidad del idioma, su autonomía frente a otras lenguas y el equilibrio entre innovación y tradición (Santamaría Pérez, 2023).
Referencias
Lapesa, R. (2000). Historia de la lengua española. Gredos. (Obra original publicada en 1942)
Ludwig, R. (2000). Desde el contacto hacia el conflicto lingüístico: el purismo en el español. Concepto, desarrollo histórico y significación actual. Boletín de Filología, 38(1), 167–196.
Santamaría Pérez, M. I. (2023). Palabras que nacen y transforman. La recepción de neologismos en las columnas sobre la lengua y los diccionarios en español actual. Comares.Thomas, G. (1991). Linguistic Purism. Longman.

