corrección lingüística
Principio normativo del uso lingüístico que evalúa si las formas de una lengua se adecúan a las normas codificadas y legitimadas socialmente dentro de una comunidad lingüística en un momento dado. Constituye un juicio de valor de carácter convencional que, establecido por una autoridad, funciona como criterio para distinguir los usos lingüísticos normativos (correctos) de aquellos que suponen una desviación del estándar (incorrectos).
En el ámbito hispánico, la corrección lingüística empezó a reflejarse en las primeras gramáticas del castellano, como la de Antonio de Nebrija (1492). Entre los siglos XVIII y XIX, la corrección se asoció al buen uso y a la actividad reguladora y prescriptiva de las instituciones normativas, como la Real Academia Española. Sin embargo, la sociolingüística del siglo XX aportó una perspectiva crítica sobre esta noción al mostrar que la corrección no dependía únicamente de las propiedades estructurales de la lengua, sino también de factores sociales, históricos e ideológicos. Por esta razón, la corrección lingüística se concibe, actualmente, como un criterio normativo socialmente construido, vinculado a la estandarización, la enseñanza de la lengua y la regulación cultural. Este carácter social explica, por ejemplo, la relatividad de algunas normas lingüísticas, ya que ciertas formas pueden considerarse correctas o incorrectas dependiendo de la variedad del español a la que pertenecen, como sería el caso de los complementos preposicionales con el verbo informar (informar de que…), incorrectos en el español americano pero normativos en el de España (Real Academia Española, s.f.).
En el discurso metalingüístico público, existe todo un imaginario colectivo sobre la creencia de que saber hablar “corresponde a personas con una buena formación académica, o, en cualquier caso, que poseen un buen estatus profesional o una posición social prestigiosa” (Sánchez Manzanares, 2019, p. 58). La corrección constituye, por tanto, una herramienta de estratificación y discriminación social. En las CSL, discursos epilingüísticos en los que se emiten juicios de valor sobre la norma y el uso lingüístico (Remysen, 2005), los columnistas revelan sus ideologías sobre el bien hablar a través del tono prescriptivo o descriptivo de sus discursos (Sánchez Manzanares, 2019). Es decir, por un lado, los más prescriptivos dedican sus columnas a condenar los malos usos que ciertos hablantes hacen de la lengua, al mismo tiempo que dictan sobre las formas correctas alternativas. Por otro lado, quienes emplean un estilo más descriptivo suelen evitar los juicios de valor y justificar la validez de tales desviaciones aludiendo a su frecuencia y extensión en el uso de los hablantes.
Referencias
RAE. (s. f.). Corrección. En Glosario de términos gramaticales. https://www.rae.es/gtg/corrección
Remysen, W. (2005). La chronique de langage à la lumière de l’expérience canadienne-française: un essai de définition. En J. Bérubé, K. Gauvin y W. Remysen (Eds.), Les Journées de linguistique: Actes du 18e colloque 11-12 mars 2004 (pp. 267–281). Centre interdisciplinaire de recherches sur les activités langagières.
Sánchez Manzanares, C. (2019). Las CSL como discurso normativo. Las ideologías del bien hablar. En C. Marimón Llorca (Ed.), El columnismo lingüístico en España desde 1940: Análisis multidimensional y caracterización genérica. Arco/Libros.

