dialecto

Variedad lingüística de una lengua histórica que se caracteriza por rasgos sistemáticos propios en los niveles fonético-fonológico, morfosintáctico, léxico y pragmático, y que se asocia habitualmente a una comunidad de hablantes determinada por factores geográficos, sociales o históricos, manteniendo al mismo tiempo un grado significativo de inteligibilidad mutua con otras variedades de la misma lengua. Los dialectos constituyen realizaciones legítimas y estructuradas del sistema lingüístico, con reglas internas coherentes y funciones comunicativas completas, de manera que su delimitación depende tanto de criterios lingüísticos -grado de inteligibilidad mutua, distancia estructural-, como extralingüísticos -reconocimiento institucional, conciencia de comunidad, prestigio social y fronteras políticas.
El término procede del griego diálektos (‘manera de hablar’, ‘conversación’), derivado de dialegesthai (‘dialogar’). La dialectología como disciplina científica se consolida en el siglo XIX en Alemania con los neogramáticos y los primeros atlas lingüísticos que pusieron de manifiesto la variación continua del espacio lingüístico y la dificultad de trazar límites dialectales precisos. En el siglo XX, la sociolingüística -especialmente a partir de la obra de William Labov- reencuadró el dialecto como variedad social e históricamente situada, desestabilizando la dicotomía lengua/dialecto heredada del estructuralismo.
Sus rasgos distintivos son: (a) sistematicidad interna; (b) variación diastrática, diatópica y diafásica, de manera que un mismo hablante puede desplazarse entre su dialecto y la variedad estándar según el contexto (dialéctica o continuum de estilos); (c) carencia relativa de estandarización y codificación oficial, aunque existen dialectos con tradición escrita consolidada; y (d) vinculación identitaria, ya que el dialecto funciona como marcador de pertenencia a una comunidad. La sociolingüística crítica ha subrayado la necesidad de desactivar las connotaciones peyorativas y tratar todos los dialectos como sistemas igualmente válidos y complejos. Para Paffey (2012) el concepto de dialecto se construye dentro de una ideología lingüística que opone lengua estándar a dialectos o variedades no estándar. Desde esta perspectiva, el dialecto no es simplemente una variedad lingüística diferenciada, sino una categoría ideológica que se utiliza para situar determinadas formas de hablar en una posición subordinada respecto al estándar. 
En el discurso público sobre la lengua, el concepto de dialecto aparece frecuentemente cargado de valoraciones jerarquizantes.  Esta asimetría se reproduce en los sistemas educativos, los medios de comunicación y las políticas de planificación lingüística, con consecuencias directas sobre la autoestima lingüística de los hablantes y la vitalidad de las variedades minorizadas. En el ámbito hispánico constituyen ejemplos representativos el andaluz, el canario o el rioplatense como dialectos del español, de ahíel interés de este concepto para el proyecto METAPRES-AMESP

Referencias

Irvine, J. T., y Gal, S. (2000). Language ideology and linguistic differentiation. En P. V. Kroskrity (Ed.), Regimes of Language: Ideologies, Polities, and Identities (pp. 35–83). School of American Research Press.

Moreno Fernández, F. (2012). Principios de sociolingüística y sociología del lenguaje (4.ª ed.). Ariel.

Paffey, D. (2012). Language Ideologies and the Globalization of “Standard” Spanish. Bloomsbury.

Trudgill, P. (2003). A glossary of sociolinguistics. Edinburgh University Press.